Bitácora # 2
Pontificia Universidad Javeriana
Facultad de Comunicación y Lenguaje
Departamento de Ciencia de la Información
Información y Documentación
Escrito por: Nicolás Fajardo González
Bitácora # 2
La segunda semana de clases estuvo protagonizada por la rutina, el cuerpo y la mente ya se van acostumbrando al regreso a clases y a la virtualidad de nuestra nueva manera de estudiar. En mi caso, volver a la universidad significó reajustar mi horario entero, y para lograr desarrollar todas mis actividades curriculares y extracurriculares tuve que desplazar actividades al último minuto. Es el caso de esta bitácora, pues desde el viernes pasado quedó cuadrada para escribirla en los huecos entre reuniones que tengo en la mañana de hoy, miércoles 19 de agosto. Las clases de Información y Documentación de la semana pasada transcurrieron como aquí se cuenta, siguiendo un esquema de descripción basado enteramente en mi percepción sobre el mundo y en cómo yo lo interpreto; todo esto plasmado en mi forma de escribir, que, con un estilo particular, espero no sea aburrida ni mucho menos tediosa para quien me lea.
Todo esto lo aclaro porque la pasada lectura de bitácoras hace ocho días estuvo completamente fuera de mis expectativas. Felipe, Nicolás y Vanesa fueron quienes presentaron su escrito frente a la clase, aunque sus escritos los leyeran personas distintas, como Gari y yo. Varias sorpresas salieron de todo este asunto. ¿Por qué es importante este proceso? Bueno, lo primordial es entender la relevancia de documentar todo lo que nos rodea. “Promover la cultura del registro tiene como objetivo asegurar la gestión del conocimiento y una buena comunicación”. Aún estoy terminando de entender esto que nos dijo Cobos, pero desde ya creo que sí tiene razón en afirmar que lo no registrado, se olvida con facilidad, y lo olvidado no se comunica de manera óptima.
De aquí en adelante, las bitácoras serán calificadas. Esto lo anunció Cobos para hacernos entender el objetivo paralelo de este proceso, sacar una buena nota en la clase. Pero espero sinceramente que un número no me desenfoque de hacer un proceso de escritura fiel a mí mismo – incluso en estos tiempos, cuando la virtualidad hace que toda realidad se deforme un poco y cuando mis ganas de escribir se han visto más afectadas, como jamás lo han hecho. “La lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil, y escribir lo hace preciso” Esta es la frase de Francis Bacon que el profesor usó para brindarle autoridad al ejercicio de escritura de todas estas semanas. Si me preguntan mi opinión, le cambiaría “el hombre” por “la persona”, a ver si dejamos de lado tanto antropocentrismo machista, pero eso es una discusión para otro momento. Pero queda claro en esta cita que la precisión la adquirimos con el proceso de escritura, pues en ella debemos fijarnos en cada detalle; la agilidad viene con hablar y escuchar en una conversación, y la integridad viene con leer y por ello nos volvemos más “completos”.
Siempre alguien lee lo que alguien más escribe, esa es otra de las cosas en las cuales me hizo caer cuenta Cobos. Si usted está metido en estas palabras significa que no hay mejor evidencia de eso. Y eso no es lo único que enseñó Cobos la última semana. Desde el martes pasado, todos mis correos tienen una firma predeterminada configurada desde mi correo institucional, los resultados son inmediatos, la gente lo toma más enserio a uno, y así voy construyendo una imagen profesional. Aprendimos también de netiqueta, la etiqueta virtual, lo cual corresponde a varios modales y maneras que debemos re-aprender para adaptarnos a la situación coyuntural en la que vivimos.
También se anunció que estos escritos harían parte de un blog y se compartirán vía Twitter. La personalización de la página fue uno de los procesos creativos con los que me distraje esta semana.
En medio de la clase del martes vimos una charla Ted con Marta Peirano titulada “¿Por qué me vigilan, si no hay nadie?” La paranoia de que me están observando a cada rato subió, me dan ganas de tapar mi webcam con cinta aislante o esmalte negro, a ver si se me calma. ¿Y como hago con mi micrófono?... Bueno. Aunque no cupo lugar para pensar a detalle esto porque debí concentrarme en el cuestionario de control de lectura que se debía entregar el viernes. Leí casi trescientas páginas esos dos días y medio siguientes, de tres materias distintas y mi cerebro hervía.
En la sesión del viernes hablamos precisamente de las preguntas de este cuestionario, principalmente los puntos que tenían que ver con la lectura de Competencia Internacional y brecha digital escrito por Gloria Marciales para una investigación sobre el cambio hacia los formatos digitales. Las preguntas que alcanzamos a responder en el tiempo de la clase correspondían a la analogía de la navegación por internet, la diferencia entre las competencias informacionales e informáticas, el significado de brecha digital y, por último, a una cita de Wincour que expresaba una de las tesis centrales del texto: que es importante diferenciar las desventajas en el acceso a la red a las diferencias de habilidades para el aprendizaje.
Sobre lo que se dijo en clase recuerdo que intervine para decir que asociaba la brecha digital y de capacidades digitales e informacionales con la manera en la que, entrando a la universidad, me veía con ventajas o desventajas frente a mis compañeros de primer semestre, especialmente en lo que se refiere a hábitos de lectura y comprensión de textos. También recuerdo haber participado en decir que una conversación es ágil no solo por saber hablar, sino por saber escuchar. El resto de la clase fueron intervenciones de lo que mis compañeros habían respondido en el control de lectura. Cuando se acabó el tiempo, no alcanzamos a responder todas las preguntas que se nos habían planteado, pero me quedaron claras muchas cosas que antes no había comprendido durante la lectura.
Comentarios
Publicar un comentario